Es un estudio de rutina, que sirve para evaluar la actividad eléctrica del corazón. Es básico en pacientes que acuden a consulta a partir de los 40 años, sanos, que padezcan de hipertensión arterial, diabetes mellitus, enfermedad renal o para valoración preoperatoria.
Es útil para la consulta de primera vez o subsecuente de cardiología, medicina interna, nefrología, neurología.